Aunque no siempre es obligatorio, se recomienda solicitar cita previa para garantizar una atención ágil y evitar esperas.
Autorizaciones, declaraciones juradas, contratos privados, solicitudes, certificados o trámites administrativos y bancarios.
Sí, siempre que todas las personas firmantes comparezcan ante el notario para acreditar su identidad y firmar en su presencia.
Una firma legitimada goza de plena validez legal y probatoria, siendo reconocida oficialmente por administraciones, bancos y tribunales.
